Volver a abrirnos cuando el trauma nos enseñó a cerrarnos
- Re edición Zelda Zonk

- 11 mar
- 3 Min. de lectura
En los últimos años el consentimiento se ha convertido en una palabra central en las conversaciones sobre intimidad. Y es necesario. Durante mucho tiempo muchas personas no tuvieron espacio para decir no.
Pero hay otra dimensión del consentimiento de la que casi no se habla.
¿Qué pasa cuando estamos tan acostumbrados a protegernos que ya no sabemos abrirnos?
Porque no siempre estamos cerrados por claridad. Muchas veces estamos cerrados por miedos antiguos que el cuerpo todavía guarda.
Y cuando eso ocurre, el consentimiento deja de ser una expresión libre del deseo y se convierte simplemente en una defensa.

El cuerpo aprende a protegerse Volver a abrirnos cuando el trauma nos enseñó a cerrarnos
Nuestro sistema nervioso es profundamente inteligente. Cuando algo nos hiere, nos invade o nos sobrepasa, el cuerpo aprende a defenderse.
A veces esa defensa se ve como tensión. Otras veces como distancia. Otras como una incapacidad para sentir deseo o apertura.
No es que el cuerpo esté roto. Es que está hiperactivado intentando mantenernos a salvo.
Por eso muchas personas viven con una sensación constante de protección:
se cierran antes de sentir Volver a abrirnos cuando el trauma nos enseñó a cerrarnos
anticipan peligro aunque no esté presente
interpretan el contacto como amenaza
o se mantienen en una vigilancia constante
El cuerpo se armó para sobrevivir. Pero vivir siempre armados no es vivir.

El consentimiento no es solo un “no”
Cuando hablamos de consentimiento solo desde el límite, corremos el riesgo de olvidar algo fundamental:
también necesitamos aprender a abrirnos.
No desde la presión. No desde la exigencia. Sino desde la seguridad.
La verdadera libertad no es vivir siempre cerrados para evitar el daño. Es poder moverse con flexibilidad entre cierre y apertura.
Poder decir:
ahora sí
ahora no
ahora todavía no
ahora quiero acercarme un poco más
Eso solo ocurre cuando volvemos a confiar en nuestra propia sensibilidad.
El cuerpo sabe cuándo es seguro abrirse
Aquí es donde el tantra propone algo profundamente simple:volver a los sentidos.
La mente puede quedarse atrapada en historias del pasado, y el cuerpo responde a esta historia, Por ejemplo: Un día camino a la tienda nos mordió un perro, la mente graba que el perro puede morderte, de ahí en adelante cada vez que veas un perro tú empiezas a transpirar, tu latido se vuelve más rápido, activas la defensa.
Es un sistema simple, tan simple que es peligroso.
Para poder cambiar esta memoria y esta reacción hay que comprender desde el cuerpo en un entorno seguro que no todo perro es peligroso. No entender desde la mente, nunca vas a entender¿porqué el perro me mordió?, ¿porqué Ricardo me fue infiel? o ¿porqué papá me violó?. Son cosas muy duras que la mente racional no puede metabolizar.
La memoria se trabaja en el cuerpo.
Lo que tienes que hacer es comprender que eso ya pasó. Fue duro, fue difícil. pero ya pasó. Descongelar la memoria sostenido o sostenida, acompañado o acompañada.
Si no hay sostén volver a vivir, recordar te puede re-traumatizar.

Volver a vivir en apertura
Abrirse no significa exponerse sin cuidado. Significa volver a permitir que la vida circule por el cuerpo.
La apertura se construye lentamente:
con presencia
con respeto por los tiempos del cuerpo
con entornos seguros
con personas que saben escuchar límites
Cuando eso ocurre, el sistema nervioso empieza a relajarse.
Y lo que antes era defensa se transforma en algo diferente:capacidad de elegir.
Elegir abrirse. Elegir sentir. Elegir acercarse.
El consentimiento como soberanía viva
El consentimiento profundo no es una regla externa. Es una relación viva contigo.
Es saber reconocer cuándo tu cuerpo necesita protegerse…y cuándo está listo para volver a abrirse.
Cuando aprendemos a sentir esa diferencia, dejamos de vivir desde el miedo.
Y empezamos a habitar nuestra intimidad desde algo mucho más poderoso:
la confianza en la sabiduría del propio cuerpo.
Si quieres explorar este proceso de apertura y consentimiento desde el cuerpo, estos son algunos espacios donde lo trabajamos en profundidad:
👉 En el masaje tántrico terapeútico, donde aprendemos a escuchar el cuerpo, reconocer límites y abrirnos desde la seguridad. https://www.zeldabdsm.com/tantra
👉 En Sexuality Reset, un proceso pensado especialmente para personas que quieren reconectar con su energía íntima y recuperar su relación con el placer. https://www.zeldabdsm.com/sexualityreset
Diana Mena Coach de parejas e intimidad basada en tantra. Masajista terapéutica. Dominación Consciente. Tallerista y divulgadora.





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